Elegir una nueva lámpara para su dormitorio o para su salón de estar puede ser una tarea sencilla, y realmente lo es, si presta atención a una serie de detalles que están relacionados con el diseño de la lámpara.
No se equivoque, hablamos de un diseño que no se refiere exclusivamente al concepto de belleza del dispositivo, sino a algo más sutil y que está relacionado con el uso y el aprovechamiento que se le dará a la instalación durante toda su vida útil.
Nos referimos al diseño ergonómico, a una aplicación correcta de la relación entre forma y función para un mejor rendimiento de la lámpara en todos los aspectos.
¿Se anima a descubrir qué es lo que un buen diseño puede hacer por la iluminación de su hogar? Pues vamos allá con algunos detalles que esperamos puedan serle de utilidad en la elección de su lámpara.
Una característica básica del diseño de la lámpara es el tipo de fijación que incluye el dispositivo de iluminación, toda vez que la opción de anclaje de la luz en su posición definitiva puede ser excluyente.
Porque no es lo mismo, un plafón para colocar en el centro de una habitación que una lámpara de pie orientable, una lámpara led de pequeño tamaño, que una que ha de colgar sin posibilidad de acortar su longitud o un aplique de pared que no proporcione luz directa sino proyectada sobre una superficie lisa como el techo.
El diseño de una lámpara también puede estar condicionado por el tamaño. Por esa razón, es importante tomarse la molestia de medir la zona en la que se va a instalar la lámpara para saber cuanto nos va a ocupar y qué espacio queda para disponer de él. No es suficiente con tener una idea aproximada, medir con el metro, puede ayudarnos a evitar sorpresas no deseadas. Téngalo en cuenta.
Elegir un diseño que pueda orientar a voluntad la iluminación puede ser una buena opción para garantizarnos buena luz en el entorno el que queremos posicionar el dispositivo. En el mismo sentido, se puede consultar con el vendedor sobre qué otras combinaciones admite el modelo de nuestro interés para obtener la máxima adaptación del diseño a nuestras necesidades.
Así, un aplique de pared puede mejorar como punto de luz sólo con la sustitución de la parte frontal con un diseño más opaco o más traslúcido, o conceder más o menos brillo en una habitación con la opción de combinar dos bombillas de diferente potencia en el caso de que el diseño del sistema admita más de una. Téngalo también en cuenta.
Otro elemento del diseño de una lámpara es su consideración como objeto de tres dimensiones. Sí, puede parecer una obviedad, pero elegir un modelo sólo por su luz o porque combina bien con la decoración interior es ver el asunto de colocar una lámpara nueva en una sola dirección.
Y es que hay que plantearse también el nuevo punto de luz como un objeto que por su tamaño o disposición puede crearnos un nuevo problema más que una solución.
Y si no, imagínese este caso, una lámpara, un plafón, que ilumine eficientemente un pasillo, pero que destaque hacia adelante de tal forma que se acabe convirtiendo en un obstáculo. Evalúe la claridad de la luz de su nueva lámpara, sí, pero piense también en tres dimensiones.
Un argumento más, con el que podrá garantizar la perdurabilidad de la lámpara en su hogar, no tanto como lámpara de calidad, sino, en este caso sí, como consecuencia de su diseño, de su valor puramente estético.
Elegir una lámpara atendiendo a un diseño neutro, nos puede garantizar que quede bien en otros ambientes de nuestra casa, y, que, cuando nos cansemos de verla, podamos llevarla a otro lugar donde no desentonará con la decoración interior.
Por último, un consejo. Acérquese a la tienda virtual Lamparicas.es, especializada en iluminación de ambientes y ponga en práctica todos estos consejos sobre la pertinencia del diseño de dispositivos de luz. La interfaz de la web y la información sobre cada modelo le ayudarán a evaluar sus soluciones con comodidad.
Comentar